Aubrey Rose Willet, para siempre con 7 años, fue arrebatada de este mundo de manera trágica. Era una niña brillante y hermosa. Cuando entraba a una habitación en silencio, su presencia iluminaba el lugar. Siempre quiso ayudar a todos y vivió cada día al máximo. Su mamá decía que era un alma vieja que había renacido.